Affichage des articles dont le libellé est Entretiens avec des éditeurs. Afficher tous les articles
Affichage des articles dont le libellé est Entretiens avec des éditeurs. Afficher tous les articles

mardi 21 janvier 2014

Algunas preguntas a Alvaro Lasso (Editorial Etruendomundo – Pérou)



Algunas preguntas a Alvaro Lasso


1. Marie-Geneviève Barbero de Saint-Vaury. ¿Cómo se convirtió en editor y cómo nació su editorial?

Alvaro Lasso. Me convertí en editor admirando el trabajo de otras editoriales. Mi primer empleo fue de librero y allí pude apreciar las líneas, las políticas, la manera de ver el mundo a través de un catálogo. La editorial nació en un espacio universitario, como un proyecto, con escritores jóvenes que eran compañeros de la universidad. Con ellos se inicia Estruendomudo.

2- A su parecer, ¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes de su profesión?
Las ventajas es que haces lo que quieres. Realmente no existe ser humano que publique libros y que no le guste hacerlo. Cada experiencia vivida, cada lector ganado, y si se logra vivir del oficio, ya la vida es perfecta.
Los inconvenientes son que el público que consume nueva literatura en el Perú es muy escaso, además son pocas las librerías (no mas de 50 librerías), y el estado no tiene interés en proteger el libro como patrimonio cultural. Es decir, es una locura hacer libros en el Perú, pero tenemos hartos locos.

3- ¿Cuál es su política editorial?
La curiosidad total, los márgenes, la diversidad. A veces a contracorriente, a veces canon, a veces inesperado. Si el editor no se sorprende, no publica.

4- ¿Cuáles son los criterios de selección de una obra?
El criterio de selección es la calidad, nuestra noción de calidad.

5- A su parecer, en su catálogo, ¿Cuáles son las obras hispánicas que podrían interesar a las editoriales francesas? ¿Por qué?
A los franceses (y a los europeos) les gusta el exotismo de América Latina: los rezagos del realismo mágico, la literatura de guerra, la marginalidad, los complejas relaciones sociales de las ciudades del tercer mundo. La razón es porque le interesa lo que no ve, lo que no entiende.

6- ¿Cuál fue el primer libro que editó? ¿Han evolucionado sus criterios de selección desde entonces?
El primer libro que edité es Casa de Islandia y Parque de las leyendas (el mismo día se presentaron ambos), dos libros de autores de jóvenes. Los criterios de selección no evolucionan, los criterios son como un viaje, siempre.

7- ¿ Piensa en cierta evolución para la editorial? ¿Por qué?
No creo en la evolución, creo en la curiosidad.

8- ¿Qué tipo de relación se mantiene con los autores?
Es una relación intensa. A veces de amor, a veces paternal, a veces muy profesional (es decir, fría y de pocas palabras).

9- ¿Cómo trabaja con los traductores? ¿Cómo suele contratarlos?
He publicado 4 traducción, es muy difícil, siempre con el apoyo de programas de ayuda a la traducción. Estamos aprendiendo a trabajar con los traductores, pero además del traductor debemos contar con un buen trabajo de corrección.

10- ¿Qué le aconsejaría a una traductora que recién empieza y que aspira a trabajar en una editorial?
Que viaje, que sienta el pais, leer no es suficiente. Hay un tema de instinto que se consigue conociendo las realidades del espacio que se describe, donde viven los personajes, donde protagonizan la historia.

Esta nota es interesante, suerte !

mercredi 18 décembre 2013

Entrevista con José María Marcos, director de la editorial argentina Muerde Muertos


Entretien réalisé par Joana Barace

1) Joana Barace. ¿Cómo se convirtió en editor y cómo nació su editorial?
Desde hace 23 años trabajo en el campo del periodismo. Pasé por muchas etapas: comencé de cronista y luego seguí de redactor, jefe de sección, director periodístico y actualmente director y editor. Aunque la literatura es un universo distinto, ese largo ejercicio profesional me dio muchas herramientas que adapté a la hora de comenzar con Muerde Muertos. Di el paso de convertirme en editor literario, tras experiencias como escritor que no me satisfacían en relación a la edición, la difusión y la circulación de mis obras. Hablé con mi hermano Carlos (bibliotecario y escritor), que me acompaña en esta tarea; evaluamos el perfil de lo que podríamos ofrecer, con qué autores conversar, de qué manera afrontaríamos lo económico y cómo distribuiríamos y difundiríamos los libros, y tras un largo período de revisar detalles, largamos el proyecto, con el objetivo de editar pocos títulos por año, pero que se destaquen por su cuidado en la edición, tanto en la corrección de los textos como en la factura técnica. Desde el contenido buscamos ofrecer literatura fantástica, terror, erótica y todo aquello que pueda ser raro pero nos parezca bello. Los pilares son la convergencia del terror y el erotismo. De ahí su nombre: “Muerde”, por el erotismo, y “Muertos”, por el terror.

2) J. B. A su parecer, ¿cuáles son las ventajas y los inconvenientes de su profesión?
Eso depende de cada persona y sus circunstancias y de cada proyecto y su magnitud. Cada editorial es un mundo. En nuestro caso, tanto mi hermano como yo tenemos otra actividad que nos brinda ingresos. Entonces, la ventaja es que editamos obras que nos entusiasman. El mayor inconveniente es cómo hacer económicamente viable el emprendimiento. Pero no me parece algo propio de nuestra profesión, sino las generales de la ley para cualquier tarea que implica asumir costos.

3) J. B. ¿Cuál es su política editorial?
Editar libros en la medida de nuestras posibilidades. Tener siempre los pies en la tierra. Analizar cada paso a seguir. Y confiar en los lectores.

4) J. B. ¿Cuáles son los criterios de selección de una obra?
Buscamos obras cercanas a nuestra propuesta, de autores que tengan un compromiso con la literatura, que apuesten a una voz y que tengan ganas de comunicarse con sus lectores. Porque creemos que el encuentro entre escritores y lectores es fundamental cuando se habla de literatura contemporánea.

5) J. B. A su parecer, en su catálogo, ¿cuáles son las obras hispánicas que podrían interesarles a las editoriales francesas? ¿Y por qué?
Aspiramos a que todos nuestros autores puedan interesar, por el hecho de tratarse de escritores valiosos que apuestan a desarrollar una obra. Alberto Laiseca (1941) es el autor con mayor trayectoria, con más de 20 libros editados. De hecho, en 2012 le tradujeron al francés su novela Aventuras de un novelista atonal, por Editions Attila. Sin embargo, como expresé antes, tenemos otros autores que prometen mucho.

6) J. B. ¿Cuál fue el primer libro que editó? ¿Han evolucionado sus criterios de selección desde entonces?
Dejando de lado una serie de plaquetas y libritos artesanales (que, a su manera, me enseñaron mucho), el primer libro que edité profesionalmente fue sobre la historia de Uribelarrea, un pueblo de mil y pico de habitantes, ubicado en la provincia de Buenos Aires (Argentina), donde nací y crecí. Aunque se fundó en 1890, el pueblo recién tuvo su primer libro en los comienzos del siglo XXI, y a mí me tocó ese privilegio. En relación al criterio de selección, ojalá que la experiencia acumulada nos vaya haciendo mejores en nuestra actividad.

7) J. B. ¿Piensa en cierta evolución para la editorial? ¿Por qué?
El crecimiento es esencial en cualquier área. Cuando pensamos en él apostamos a que lo principal sea seguir editando con regularidad. Con eso, seguiríamos ajustando prácticas que nos permitan dar otros pasos en el futuro.

8) J. B.  ¿Qué tipo de relación se mantiene con los autores?
Con cada uno tratamos de mantener una amplia comunicación, para planear juntos la mejor forma de edición, publicación y difusión del libro.

9) J. B. ¿Cómo trabaja con los traductores? ¿Cómo suele contratarlos?
Aún no hemos tenido esa experiencia. Por el momento hemos editado solamente autores que escriben en castellano.

10) J. B. ¿Qué le aconsejaría a un(a) traductor(a) que recién empieza y que aspira a trabajar en una editorial?
Que a la hora de traducir trate de averiguar cuál es la búsqueda estética del autor: si apuesta a un lenguaje neutro, a un uso coloquial, a la jerga, a la utilización de arcaísmos. Una vez que entienda cuál es la lógica de la obra, podrá desarrollar una mejor traducción. También, les repetiría algo que suelo recomendar a los aspirantes a editores: busquen siempre encontrar el punto justo entre la norma y el buen gusto.


samedi 14 décembre 2013

Entretien avec l'éditeur (Suburbano) Pedro Medina – par Émeline Bénard



1) Émeline Bénard. ¿Cómo se convirtió en editor y cómo nació su editorial?
Pedro Medina. El camino de la edición, creo, es un gusto adquirido. Primero se llega a la literatura por la lectura, luego por la escritua y después por la edición. Hace muchos años, cuando escribía mis primeros cuentos y los intercambiaba con mis amigos para corregirnos mutuamente, descubrí que difrutaba mucho abordar el texto de otra manera: arreglándolo, transformándolo, reconstruyéndolo, refutándolo, destruyéndolo, etc. Es algo que me envuelve tanto como el proceso de la escritura. Así empecé con una revista digital en 2009 Sub-Urbano www.sub-urbano.com, vigente hasta hoy, creciendo mucho siempre. Y la editorial www.books-marketlace.com emepezó en mayo de 2013, hace poco, como algo experimental, pues es solo digital, y para complementar la tarea de difusión de la literatura en español en Estados Unidos que fue el objetivo de la revista Sub-Urbano.

2) E. B. A su parecer, ¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes de su profesión?
P. M. La mayor ventaja que encuentro es conocer autores. Todos los días, practicamente, llegan nuevos autores a la editorial y eso amplía mucho el universo literario de uno. Otra cosa que me interesa mucho es cuando de esos autores alguno es inédito y luego de evaluar su obra, descubrir que es muy bueno y publicarlo. El mayor inconveniente, creo, es no poder publicar buenas obras porque no van con la lína de tu catálogo.

3) E. B. ¿Cuál es su política editorial? 
P. M. La idea base de nuestra editorial es servir de plataforma para la literatura iberoamericana en Estados Unidos. En ese sentido, pues, nuestra política radica en publicar autores de habla hispana radicados en Estados Unidos para que se les conozca en el mundo entero y, por otro lado, publicar autores de habla hispana dispersos por el mundo, cuyas obras muy difícilmente llegarían a conocerse acá.

4) E. B. ¿Cuáles son los criterios de selección de una obra?
P. M. Por ahora estamos trabajando con cuentos y novelas cortas. Procuramos que nuestros ebooks no excedan las 100 páginas. En ambos supuestos (novela y cuento), como es lógico, los manuscritos tienen que tener calidad para publicarse tanto en fondo y forma. Las obras no necesariamente tienen que ser inéditas, pues muchas veces publicamos la versión digital de libros que salieron solo en papel, como es el caso de “Salón de belleza” de Mario Bellatin. Tampoco es requisito que el autor haya sido previamente publicado.

5) E. B. A su parecer, en su catálogo, ¿Cuáles son las obras hispánicas que podrían interesarles a las editoriales francesas? ¿Por qué?
P. M. Las colecciones “ABSURDIA & SUBURBIA” y “20/40”. La primera es una selección de veinte autores emergentes, tanto de Latinoamérica como de Europa, que escriben cuentos de corte realista o “absurdo”. La segunda es una colección de 20 autores latinoamericanos menores de cuarenta años radicados en Estados Unidos. Ambas propuestas son interesantes para Francia y el mundo entero, porque ofrecen una panorámica amplia de la literatura en español que está surgiendo, a la cual debemos observar desde cerca.

6) E. B. ¿Cuál fue el primer libro que editó? ¿Han evolucionado sus criterios de selección desde entonces?
P. M. El primer libro que editamos fue Las variaciones Dorothy, de la autora chilena María José Navia. Hasta ahora es uno de los libros que más me gusta de los que tenemos en nuestro catálogo. Los criterios siguen siendo los mismos, aunque tenemos algunos posibles cambios para 2014. Esto, claro, con la idea de mejorar y crecer.

7) E. B. ¿Piensa en cierta evolución para la editorial? ¿Por qué?
P. M. Sí, pensamos en algunas mejoras (entiendo esto como evolución) pero dentro de lo que venimos haciendo: publicaciones digitales. Respondiendo al ¿por qué? , pues es simple: porque queremos ordenarnos más, crecer y mejorar. Sin planes de mejora los proyectos se estancan, no prosperan y terminan por fracasar.

8) E. B. ¿Qué tipo de relación mantiene con los autores?
P. M. Mantengo contacto directo con ellos.

9) E. B. ¿Cómo trabaja con los traductores? ¿Cómo suele contratarlos?
Aún no traducimos nuestras obras, pero nos gustaría.

10) E. B. ¿Qué le aconsejaría a un(a) traductor(a) que recién empieza y que aspira a trabajar en una editorial? 
P. M. No lo sé, pues no trabajo ni he trabajado con traductores nunca.

samedi 2 mars 2013

Entretien avec Patrick Olaya – Éditions Vents Salés

1) Kévin Cipollini. Comment êtes-vous devenu éditeur ?
Patrick Olaya. C’est un vieux rêve. Avant, j’étais journaliste à l’AFP. Depuis l’âge de 25 ans, je souhaitais faire carrière dans le livre. J’ai écrit pendant 20 ans et j’ai eu envie de tester l’aventure dans ma région il y a 7 ans.

2) K. C. Pouvez-vous nous présenter les éditions Vents Salés ?
P. O. C’est une maison d’édition régionale, qui s’étend au niveau national. Nous publions des romans régionaux, beaucoup de polars et de polémistes, c’est-à-dire des romans qui bougent les lignes, qui mettent en lumière des secteurs, par exemple la bourgeoisie bordelaise, le bassin d’Arcachon… On joue la carte locale et polémiste, mais pas trop.

3) K. C. Comment vous est venue l’idée de vous spécialiser dans les biographies ?
P. O. À vrai dire, il n’y en a pas beaucoup. J’ai écrit des biographies, une soixantaine de bouquins publiés chez de grands éditeurs,  comme L’otage oublié, mais aussi des faits divers comme Jacques Mesrine avec Otages à perpétuité. Il s’agit surtout de témoignages de notables du coin qui souhaitent faire passer des messages, certains ont eu envie de se livrer complètement. Une biographie est ce qu’il y a de plus dur à faire. Il faut sortir les tripes à l’air, sinon c’est sans intérêt.

4) K. C. Qu’est-ce qui distingue selon vous la biographie du roman ? Et quelle est sa relation avec lui ?
P. O. Une biographie est belle et bonne si elle est romancée. Il ne s’agit pas forcément de travestir la vérité. Imaginez une biographie qui serait une énumération de dates… Cela aurait peu d’intérêt. C’est plus dur pour un auteur qui signe sa biographie. Personne ne peut imaginer sa vie comme un roman. Il faut trouver le lien entre l’ordinaire et l’extraordinaire. Le parallèle est vite fait : si une biographie est romancée tel qu’elle doit l’être, ça peut devenir une belle histoire. Si le lecteur arrive à ne plus savoir si c’est un roman ou une biographie, alors c’est gagné !

5) K. C. Quels rapports entretenez-vous avec les auteurs, comment les sélectionnez-vous ?
P. O. Je reçois environ 50 manuscrit par an. Ils sont soumis au comité de lecture (4 personnes),  environ 2 personnes lisent chaque manuscrit et donnent une note entre 0 et 3 pour l’appréciation. Selon les commentaires,  je lis ou non. Si le commentaire est favorable, j’appelle l’auteur et j’ai un entretien avec lui. Si on publie,  plein de choses sont à revoir. L’auteur va revoir des fautes,  des répétitions, et cætera,  mais il est tellement sûr de son récit qu’il ne voit plus la cohérence. On est là pour améliorer le récit. D’une part, il faut du talent technique et artistique. D’une autre part, il y a la relation humaine, c’est-à-dire que si le manuscrit est admirable et l’auteur caractériel, je ne le prendrai pas, car on va avoir une relation pendant environ deux ans et si la relation n’est pas bonne dès le début, on va droit au clash. Je choisis des auteurs sympathiques. En faisant cela, je me préserve aux yeux des libraires, qui peuvent me reprocher le choix d’un auteur antipathique, pendant une séance de dédicace par exemple. S’il y a une sélection dès le départ, je travaille ma réputation.

6) K. C. Pouvez-vous nous en dire plus sur l’adaptation cinématographique du roman L’Ostréopithèque ?
P. O. Je peux seulement vous dire que L’Ostréopithèque a de grandes chances d’être réalisé par Pascal Thomas. Il vient en vacances tous les ans au Cap Féret, et je le connais par le biais d’un ami qui lui a offert le roman, puis il a pris contact pour faire le film. Il a jugé le roman ciné génique. C’est une grande aventure, et il s’agit là du premier roman pour l’auteur. C’est un coup de maître et la meilleure vente de Vents salés. Là où l’on se sent impuissant, c’est concernant le travail du scénariste : des choses seront différentes,  des choses qui ne passent pas au cinéma. Pour l’auteur, c’est frustrant car ça dénature son œuvre,  mais aussi gratifiant de la voir portée sur grand écran, c’est une chance inouïe !

7) K. C. Comment voyez-vous aujourd’hui le métier d’éditeur ?
P. O. Je vois deux choses : d’abord, le numérique,  qui ne va pas faire grand mal au livre. Les livres scolaires et universitaires ont un avenir certain dans le numérique. Le vrai lecteur, lui, ne peut se passer du papier, de son odeur, du toucher… il est comme un enfant devant des ouvrages. Je suis plus inquiet sur la chaine du livre pour les libraires, à cause d’Amazon, Decitre, et cætera qui cassent les prix et le marché des libraires. Ce qui est dramatique,  car le libraire est une référence. Je suis inquiet devant la multiplication de grandes surfaces, même si elles sont plus compétentes.

8) K. C. Quelles sont selon vous les qualités nécessaires à un bon éditeur ?
P. O. L’ouverture d’esprit. Ça c’est évident. La faculté de jugement à tout niveau : quand on prend un risque financier, il faut le rentabiliser, être perspicace. D’excellentes qualités relationnelles,  savoir dire « non » : sur 200 manuscrits, seulement 8 passent. Être polyvalent, avoir la maitrise sur toute la chaine du livre : c’est des contacts avec les libraires,  les infographistes… et les lecteurs, qui laissent leurs commentaires par mail. Il faut la connaitre par cœur, connaitre tous les rouages. Il y a aussi la relation avec la presse, sans laquelle on a du mal à réussir.

9) K. C. Comment voyez-vous l’avenir de votre maison d’édition ? Quels sont vos projets ?
P. O. Je le vois bien. Je suis optimiste de nature. Avec une politique d’expansion, petit à petit, on gagne du terrain. On commence à avoir des auteurs plus connu,  ça vient peu à peu et amène des auteurs encore plus connus. Prospérer, mais humainement parlant, faut que ça reste gérable : le marché du livre est fragile. C’est plus facile à l’échelle régionale, mais si la crise ne nous touche pas trop, il ne faut pas perdre de vue que ça va nous toucher un jour. Aller de l’avant, mais avec une extrême prudence. Il y a des années, j’aurais pris plus de risques avec les auteurs (aujourd’hui, je me limite à deux nouveaux par an, car c’est trop aléatoire). Par exemple, il y a trois ans, entre les fêtes de fin d’année et la reprise du pouvoir d’achat, on pouvait partir en vacances en janvier, mais ce mois était devenu un trimestre : rien ne reprenait jusqu’à la mi-mars (des fois avril). On est passé de un mois à trois mois de jachère.

samedi 9 février 2013

Entretien avec les Éditions Rageot – par Manon Tressol

Je tiens à remercier Claire Billaud, assistante d’édition en charge des traductions chez Rageot, qui m’a accordé du temps pour cette interview, ainsi que Claire Moussel, assistante administrative et juridique, qui a également apporté son aide dans la réalisation de cette interview.

1) Manon Tressol : Pouvez-vous nous présenter l’histoire de votre maison d’édition ?
Éditions Rageot : C’est en 1941, à l’initiative de Tatiana et Georges Rageot, que les éditions de l’Amitié-G. T. voient le jour et lancent la collection « Les heures joyeuses ».
En 1956, Tatiana Rageot (Georges Rageot est décédé en 1950) s’associe avec la Librairie Hatier. Cette collaboration avec les éditions Hatier est marquée par la création de « La Bibliothèque de l’Amitié ». Près de deux cents titres seront publiés dans cette collection jusqu’en 1989.
« La Bibliothèque de l’Amitié » a captivé des générations de jeunes lecteurs et abrite les titres phares et les auteurs du catalogue des « heures joyeuses », mais elle s’attache aussi à publier des livres plus ancrés dans les faits de société et à être un vivier d’auteurs inédits.
En 1989, la collection « Cascade » remplace « La Bibliothèque de l’Amitié ».
En 2002, Rageot reçoit le manuscrit d’un auteur quasi inconnu, Pierre Bottero. C’est le début d’une belle aventure avec la publication d’une première trilogie d’heroic fantasy : La Quête d’Ewilan,  bientôt suivie par d’autres trilogies. Le succès est au rendez-vous.
Parallèlement, d’autres grands formats voient le jour. À partir de 2004, Cascade disparaît progressivement et laisse sa place à Heure noire, une collection de romans policiers, Rageot Poche,  qui abrite séries et héros récurrents,  et Rageot Romans,  une collection pour les lecteurs de 8 à 13 ans.
En 2011, l’offre éditoriale s’élargit avec la création d’une collection dédiée aux romans graphiques : Rageot Graphic.
Puis, en 2012, c’est une offre nouvelle de romans inédits : le thriller avec la collection Rageot Thriller.
Aujourd’hui, dans un catalogue de plus de 300 titres se côtoient des romans majoritairement français et contemporains pour tous les âges.

2) M. T. : Combien de livres publiez-vous par an ?
Éditions Rageot : Nous publions environ 60 nouveautés par an.

3) M.T. : Quelle place accordez-vous aux livres étrangers ?
Claire Billaud : La part de notre catalogue accordée aux livres étrangers est d’environ 10 %, ce qui est assez peu, car notre maison d’édition s’attache essentiellement à découvrir des auteurs français.
Nous publions exclusivement des romans pour les 6-15 ans.
La part la plus importante de nos traductions est constituée d’ouvrages anglo-saxons. Ces projets nous viennent d’Australie, du Canada, des États-Unis, etc. mais nous recevons aussi des romans en langue italienne, espagnole, allemande, scandinave… 

4) M. T. : Quelle importance pensez-vous que cette littérature étrangère a pour votre jeune public ? 
C. B. : Je vais dire quelque chose qui peut sembler un cliché, mais je pense que cela lui permet d’avoir une ouverture sur d’autres cultures que la sienne. Par exemple,  nous publions actuellement une série, Clémentine (de Sara Pennypacker et Marla Frazee), qui se déroule aux États-Unis, dans la ville de Boston. L’histoire est celle d’une petite fille de 8 ans. On est plongés dans son quotidien à l’école, avec ses amis,  sa famille… Cette série permet au lecteur de découvrir certains aspects et habitudes d’une culture étrangère - ici, la culture américaine.
Lire des ouvrages étrangers peut aussi permettre aux jeunes lecteurs français de découvrir une autre forme de narration, une autre façon de raconter les histoires ou d’aborder certains thèmes. Même si les mots sont en français puisqu’ils sont traduits, le récit a été créé par quelqu’un qui possède une culture narrative différente, à laquelle les jeunes Français ne sont pas forcément habitués.

5) M. T. : Quelles sont vos relations avec les traducteurs ? Comment les qualifieriez-vous ? Avez-vous vos traducteurs attitrés ?
C. B. : Comme je vous l’ai dit, notre part de traduction est assez mince, et il s’agit essentiellement de traductions de l’anglais. Le volume étant réduit, nous confions généralement tous nos travaux de l’anglais – à quelques exceptions près – à la même traductrice, mais elle ne travaille pas uniquement pour nous ! Elle n’est donc pas notre traductrice « attitrée », mais nous lui sommes « fidèles », entre autres parce qu’elle connaît bien nos exigences éditoriales étant donné qu’elle traduit pour Rageot depuis les années 1990.
En général,  lorsqu’elle m’envoie sa traduction, je fais une première lecture en notant des propositions de corrections, puis je l’appelle et nous en discutons. Cela se passe très bien, nous avons de bons échanges.

6) M. T. : Qu’est-ce qui prime dans vos choix de publier un livre, parmi les nombreux manuscrits envoyés ?
C. B. : Nous publions uniquement des romans, et pour la littérature française comme étrangère, les critères sont les mêmes : il faut que le texte nous plaise, que l’écriture soit agréable, le style exigeant, que l’histoire nous embarque,  et surtout que nos jeunes lecteurs puissent facilement s’identifier aux personnages,  que ces derniers soient bien campés, attachants. Pour les livres étrangers, lorsqu’il y a une immersion dans une autre culture, c’est également un petit plus, mais cela ne constitue pas le critère essentiel.

7) M. T. : Quel est le travail de relecture et de réécriture effectué sur les traductions ?
C. B. : Il y a beaucoup de remaniements, non pas pour changer le sens du texte, mais plutôt pour assurer la qualité du rendu en français : on traque les répétitions, on veut éviter à tout prix les lourdeurs. Il faut qu’on ait l’impression que le texte a été écrit directement en français. On effectue plusieurs relectures, et on demande parfois à l’éditeur étranger l’autorisation de changer les noms de certains personnages : leurs noms étrangers sont parfois difficiles à prononcer pour un jeune lectorat (nous y faisons particulièrement attention dans nos romans de premières lectures, dès 6 ans) ou leurs noms forment des jeux de mots que l’on souhaite rendre en français. Parfois, ce sont les traducteurs qui proposent spontanément ces changements, parfois c’est nous, au moment des relectures.
Par ailleurs, pour les romans qui s’adressent aux jeunes lecteurs, on ajoute quelquefois des précisions dans le texte pour éviter au maximum les notes de bas de page,  qui rendent la lecture fastidieuse.

8) M. T. : Comment vous parviennent les projets étrangers ?
C. B. : Cela dépend. Je suis en rapport avec différents éditeurs étrangers qui ont parfois leur propre département de droits étrangers, en charge de vendre les ouvrages à d’autres pays. Ce sont donc parfois eux qui nous contactent, à moins qu’ils ne passent par un agent. D’autres fois, c’est nous qui les sollicitons parce que nous avons repéré dans leur catalogue tel ou tel roman susceptible de nous intéresser.
On essaye également de suivre l’actualité de ce qui est publié, par exemple en s’abonnant aux newsletters des éditeurs étrangers ou de leurs agents.
La plupart du temps, nous choisissons les projets puis nous les proposons à un traducteur. Le cas inverse (livre étranger choisi suite à la proposition d’un traducteur) ne s’est pas présenté chez nous depuis mon arrivée en 2009, mais c’est une possibilité que nous n’excluons pas.

jeudi 17 janvier 2013

Entretien avec Eric Vieljeux, 13e note éditions – réalisé par Manon Tressol




1. Manon Tressol. Comment êtes vous devenu éditeur et comment est née votre maison d’édition ?
Eric Vieljeux. Par hasard, souhaitant publier un seul auteur : DAN FANTE.

2. M. T. D’où vient le nom de votre maison d’éditions ?
E. V. D'un goût prononcé pour la musique et de la contradiction entre le fait que la 13eme note n'existe pas mais que les musiciens la jouent sans pouvoir l'écrire.

3. M. T. Quels sont, selon vous, les avantages et les inconvénients de ce métier ?
E. V. Les inconvénients : les termes de paiement et le principe des retours.
Les avantages : le mélange entre business et art.

4. M. T. Combien de livres publiez-vous par an ?
E. V. Entre 15 et 20.

5. M. T. Quelle place accordez-vous aux livres étrangers ?
E. V. 98 %.

6. M. T. Qu’est-ce qui prime dans vos choix de publier un livre, parmi les nombreux manuscrits envoyés ?
E. V. Si on n'aime pas passionnément, on ne publie pas.

7. M. T. Vos critères concernant les œuvres étrangères sont-ils les mêmes ?
E. V. Oui.

8. M. T. Quel est le travail de relecture et de réécriture effectué sur les textes afin de les rendre plus lisibles sans en sacrifier le sens ?
E. V. Colossal.

9. M. T. Quelles sont vos relations avec les auteurs ? Comment les qualifieriez-vous ?
E. V. Intimes.

10. M. T. Quelles sont vos relations avec les traducteurs ? Comment les qualifieriez-vous ? Avez-vous vos traducteurs attitrés ?
E. V. Proches et parfois conflictuelles, les traducteurs ont des egos très sensibles.

11. M. T. Que pensez-vous du livre numérique et, de manière générale, du lien entre les nouvelles technologies et l’édition ?
E. V. Qu'il vient compléter l' offre papier et ne peut être que bénéfique.

12. M. T. Quel regard portez-vous sur le monde de l’édition,  dans quelle mesure a-t-il évolué ?
E. V. Je suis en marge de ce monde, je vis en Espagne et ne viens pas du milieu littéraire. Ni ne tiens à en faire partie.

13. M. T. Quelles sont selon vous les qualités nécessaires à un bon éditeur ?
E. V. Passion, passion et passion.

14. M. T. Comment envisagez-vous l’évolution des éditions la 13e note ?
E. V. Mal sans l'obtention d'un best seller, les éditeurs indépendants ont tous le même futur compromis sauf à être financés par un mécène.

lundi 14 janvier 2013

Entretien avec Daniel Delort (éditions l'Atelier du Gué)

Atelier du Gué

1. Céline Rollero. Comment êtes-vous devenu éditeur ? Quel est votre parcours professionnel ?
Daniel Delort. Par goût de la lecture, des rencontres, envie de faire partager...

2. C. R. Pouvez-vous me présenter votre maison d’édition ?
D. D. Essentiellement consacrée aux nouvelles et aux fictions courtes, elle a fait le choix d'une fabrication et d'une diffusion artisanale et de proximité sans négliger la librairie. Créé en 1975, à Villelongue d’Aude, l’Atelier du Gué est une structure artisanale d’édition indépendante, attachée à la qualité des gestes de la fabrication comme à ceux de la création. Son domaine privilégié est celui de la nouvelle et du texte court. Pour tous les spécialistes,  il est aujourd’hui dans son domaine un éditeur de référence. Dans le domaine étranger, l’Atelier du Gué a ouvert une collection dédiée au Mexique et à l’Irak. Il publie l’œuvre de l’écrivain mexicain Enrique Serna et de l’irakien Jabbar Yassin Hussin. Le catalogue de l’Atelier du Gué propose une centaine de livres disponibles.

3. C. R. Vous publiez essentiellement des nouvelles. Pourquoi ce choix ?
D. D. Parce qu'on aime en lire, pardi. Et parce que l'édition industrielle ne fait la part belle qu'aux romans,  pratiquement. Brèves, anthologie permanente de la nouvelle, est un espace de rencontre avec des écrivains contemporains, des lectures inédites, traductions, un cahier magazine, des informations sur la vie littéraire et éditoriale, des entretiens, notes critiques, études… Les nouvelles sont publiées en priorité dans la revue Brèves, créée en 1981. C'est une revue totalement dédiée à la publication de nouvelles et à l’actualité de la fiction courte. Brèves est une revue pour tous ceux qui écrivent ou cherchent à être publiés ; pour ceux qui lisent ou ceux dont la profession est de faire lire. C’est aussi des numéros spéciaux sur des nouvellistes contemporains, des communautés de langue, ou des nouvellistes d’un pays. Brèves est une revue vivante, illustrée, à l’écoute des nouveaux auteurs, attentive à l’écriture de demain comme à celle du passé. Brèves est la plus ancienne revue consacrée à la nouvelle ; elle est souvent saluée par la presse pour la qualité de son travail.

4. C. R. Quel est le parcours d'un manuscrit jusqu'à son édition ?
D. D. Tous nos manuscrits arrivent par la poste. Le manuscrit est enregistré avec un n° d'ordre, puis mis en lecture dans un délai de 1 à 3 mois. L'auteur reçoit un accusé de réception,  mais pas de commentaires sur son texte. S'il est accepté, nous proposons un contrat. (type SNE).

5. C. R. Vous arrive-t-il d’apporter ou de suggérer des corrections aux manuscrits que l’on vous propose ? Comment cela se passe-t-il ?
D. D. Oui. Généralement,  l'auteur est d'accord. S'il ne l'est pas, nous laissons tomber.

6. C. R. Combien de livres publiez-vous chaque année et à combien d’exemplaires en moyenne ?
D. D. De 4 à 6.

7. C. R. Comment se déroule, pour vous, une journée type ?
D. D. Il n'y a pas de journée type.

8. C. R. Quels rapports entretenez-vous avec les auteurs ?
D. D. Amicaux.

9. C. R. Quels rapports entretenez-vous avec les traducteurs ?
D. D. Amicaux.

10. C. R. Quel regard portez-vous sur le monde de l’édition ?
D. D. Le monde de l'édition (industrielle) est souvent pour nous un spectacle désolant.

11. C. R. Enfin, comment voyez-vous l’avenir de votre maison d’édition ?
D. D. Tous les ouvrages de notre catalogue (200 titres) sont maintenant digitalisés et sont (ou seront) disponibles en version numérique. Mais nous maintenons nos titres en version papier.

vendredi 11 janvier 2013

Entretien avec les éditrices Estelle Durand et Claire Duvivier (éditions Asphalte) – réalisé par Elise Poullain


1) Elise Poullain. Qui êtes-vous ? Comment êtes-vous arrivées dans le monde de l’édition ?
Estelle Durand. J’ai trente-et-un an, j’ai fait des études de lettres, tout en apprenant mon métier au travers de différents stages. Une fois obtenu mon DESS édition à la Sorbonne, je me suis occupée pendant trois an et demi de la coordination et de l’éditorial d’une revue de sciences humaines. Mais la littérature, mon domaine de prédilection, me manquait. Nous n’avions pas perdu le contact avec Claire, rencontrée en année de DESS. Nous avions déjà évoqué le projet de monter une maison. Mais toutes les circonstances étaient enfin réunies pour concrétiser cela.

2) E.P. Pouvez-vous introduire rapidement votre maison d’édition, Asphalte ?
Estelle Durand et Claire Duvivier. Asphalte, c’est plusieurs ingrédients : littérature urbaine,  contre-culture et voyage. Ensuite, l’esprit Asphalte, c’est assez large et en même temps cohérent : importance accordée à la voix des narrateurs, importance de la musique, importances des marges. La société a été créée en 2009, les premiers livres sont parus en mai 2010. Nous publions 9 titres par an. Nous sommes deux dans la structure. Nous sommes diffusées par le Le Seuil et distribuées par Volumen. Nous avons deux collections distinctes : les fictions et les Asphalte Noir (anthologie de nouvelles noires sur les villes)

3) E.P. Sur votre site, Asphalte se définit par « littérature urbaine, contre-culture, voyage », pouvez-vous nous en dire plus ? Pourquoi avoir choisi cette direction ?
E.D et C.D. Comme je vous le disais plus haut,  ce sont les ingrédients constitutifs de notre identité littéraire, les grands thèmes de l’esprit qui anime la maison. Il y a pléthore de maisons qui se créent tous les jours en France, je crois que c’est important d’avoir une identité marquée. Nous avons évidemment voulu une identité qui nous ressemble, qui véhicule nos passions, ce qui nous enthousiasme. Nous avons opté pour des thèmes plutôt que des genres littéraires car par-dessus tout, nous ne voulons pas d’étiquettes du type « éditeur de polar » par exemple. Nous nous intéressons particulièrement aux textes transgenres, qui empruntent à plusieurs codes pour mieux s’en affranchir.

4) E.P. Comment décririez-vous le monde de l’édition et les métiers du livre, actuellement ?
E.D et C.D. Dire que le monde de l’édition est en crise n’est pas nouveau. Surtout pour nous qui n’avons connu que cela,  à peu de choses près. Asphalte est née pendant la crise,  pas d’âge d’or pour la maison. Nous avons conscience de devoir créer sous la contrainte,  même si cela suppose des choix et des arbitrages drastiques. Quant à la mutation numérique,  nous y sommes attentives. Toutes les fictions Asphalte sont disponibles aussi en Ebooks. Même si le marché est encore embryonnaire,  il était important pour nous d’être présentes, sans attendre.

5) E.P. Comment sélectionnez-vous les œuvres que vous publiez ?
E.D et C.D. Comme on le dit souvent,  chaque livre a son histoire. Pas de schéma préétabli en ce qui concerne la découverte de titres. Les premiers ont été rapportés de voyages personnels, d’autres ont été le fruit d’une succession de rencontres et de coïncidences. De plus en plus,  des agents et sous-agents nous proposent des choses en adéquation avec ce que nous recherchons. Enfin, les traducteurs sont aussi source de projets. Il n’est pas rare qu’on nous propose des textes avec présentions, résumés détaillés et extraits de traductions. Cela nous permet d’aller tout de suite plus loin qu’avec un simple CV de traducteur envoyé par mail.

6) E.P. La collection « Asphalte Noir » met en avant le genre de la nouvelle, en proposant plusieurs recueils, chacun décrivant une ville grâce à la littérature noire. Pouvez-vous nous expliquer comment vous est venue l’idée de ce concept ; plutôt étonnant dans un pays comme la France,  réputé peu friand de nouvelles ?
E.D et C.D. Nous avions envie de publier de la littérature urbaine. Fan de Cathi Unsworth, auteur anglais de polars (publiée chez Rivages), nous sommes tombées sur son London Noir, qu’elle a dirigé pour Akashic Books aux Etats-Unis. De là, nous avons découvert toute la collection et avons entamé une collaboration avec l’éditeur. Certes, les lecteurs français ne sont pas réputés grands amateurs de nouvelles ; cependant, le concept qui soutient la collection est la découverte d’une grande ville du monde par la fiction noire (tous genres confondus : policier, suspense, thriller, fantastique parfois…) Cela permet de toucher un lectorat moins restreint.

7) E.P. Quels sont vos projets pour les mois à venir ?
E.D et C.D. L’année 2013 sera bien chargée et riche de beaux textes que nous avons hâte de vous faire découvrir. Nous commençons par une escale au Pérou avec le premier roman de Martin Mucha : Tes yeux dans une ville grise, qui se passe à Lima et qui met en scène un jeune homme qui nous raconte ce qu’il vit et voit depuis le combi (transport en commun local) qu’il prend quotidiennement pour se rendre à la fac. Par ses yeux s’étale toute la vie urbaine de la capitale prévienne, dans ses contradictions, ses écarts de richesses, ses dangers, ses quartiers. Nous enchaînerons ensuite avec d’autres romans de tous horizons (un deuxième roman de l’Italien Tommaso Pincio, Après Cinacittà, en février ; puis des textes argentin, anglais, cubain, vénézuélien, brésilien.) Côté Asphalte Noir, Washington Noir dirigé par George Pelecanos sortira en avril et La Havane Noir (avec notamment Leonardo Padura) sortira au second semestre 2013. Bien sûr, nous serons aussi présentes au Salon du livre de Paris en mars prochain.

8) E.P. En tant qu’apprentie traductrice, je n’ai pu m’empêcher de remarquer que vous mettez en évidence vos traducteurs, sur votre site, en leur accordant autant de visibilité qu’à vos auteurs. Comment voyez-vous le métier de traducteur littéraire au jour d’aujourd’hui ?
E.D et C.D. En tant qu’éditrice de littérature étrangère, les traducteurs sont tout aussi importants pour moi que les auteurs ! Il était donc normal d’organiser notre site ainsi. Au quotidien, nous travaillons avec les traducteurs, puis avec les auteurs pour des échanges sur des problèmes de traduction ponctuels, pour l’élaboration du plan de promotion et le choix de la playlist de l’ouvrage. Mais on partage beaucoup avec nos traducteurs, oui.

9) E.P. Comment fonctionne la relation entre éditeur et traducteur, au sein d’Asphalte ?
E.D et C.D. Du temps passé à échanger, des tonnes et des tonnes de mails, de questions réponses, d’aller-retour pour des questions de virgules et de points-virgules (j’exagère mais pas tant que ça) pour peaufiner au mieux ce texte neuf qu’est la traduction en français d’une œuvre originale. Le résultat doit être fluide et lisible en français, aussi naturel que possible. Là encore, chaque livre implique son aventure humaine propre,  avec son traducteur. Il faut souvent écouter les arguments et trancher, encourager et accompagner, mais d’une manière générale, tout se passe bien et en bonne intelligence. Notre but est le même : arriver au meilleur résultat possible sans perfectionnisme mal placé.

10) E.P. Certains traducteurs effectuent aussi un travail d’agent littéraire et proposent des livres aux maisons d’édition. Est-ce le cas dans la vôtre ?
E.D et C.D.  J’ai devancé votre question, plus haut. Oui, cela nous arrive souvent et ces initiatives sont les bienvenues. Il arrive bien sûre que les projets ne collent pas mais par exemple les Eaux-fortes de Buenos Aires ne seraient jamais parues chez Asphalte sans Antonia Garcia Castro, fan de Roberto Arlt, qui nous a proposé ces textes incroyablement modernes bien qu’écrits au début du 20e siècle et toujours inédits en français.

11) E.P. Quel(s) conseil(s) donneriez-vous à un(e) apprenti(e) traducteur(-trice) ?
E.D et C.D. Lire ce que publient les éditeurs pour savoir ce qui les intéresse et ce qu’ils recherchent. Et ne pas hésiter à proposer spontanément des textes. Tout est question de rencontres et d’acharnement.

lundi 7 janvier 2013

Entretien avec un éditeur – par Justine Ladaique

L'éditrice interviewée par Justine a préféré rester anonyme… Merci à elle, quoi qu'il en soit.

1) Comment es-tu devenue éditrice. Pourrais-tu me parler de ton parcours ?
J'ai suivi le cursus Lettres modernes appliquées, à Paris IV, avec la possibilité d'effectuer des stages en entreprises. J'ai commencé mon premier stage à la fin de ma première année, au service iconographie du groupe Sejer. Le monde de l'édition est très petit et j'ai donc rencontrer d'autres professionnels qui m'ont aidée à affiner mes choix professionnels en m'orientant vers l'éditorial. En troisième année,  j'ai passé six mois chez Syros (Jeunesse) et six mois chez Nathan (Parascolaire) en tant qu'assistante d'édition. Pendant cette année, j'ai rencontré sur mon lieu de travail des étudiantes en apprentissage,  inscrites à Paris XIII (Villetaneuse), qui m'ont conseillé de poser ma candidature pour le Master 2 "Commercialisation du livre", ce que j'ai fait. J'ai ainsi pu bénéficier d'une année en apprentissage aux éditions Les petits matins,  toujours à l'éditorial. En 2009, une fois mes études terminées, j'ai été embauchée en CDI à l'Ecole pratique des hautes études pour occuper le poste d'assistante d'édition et j'y suis restée deux ans. J'ai ensuite voulu évoluer dans mon métier et j'ai répondu à une offre des éditions Le Manuscrit qui recherchaient une coordinatrice éditoriale en CDI. On m'a par la suite proposé de rejoindre le service commercial de l'équipe du Salon du livre de Paris, poste que j'occupe actuellement.

2) Quels sont les différentes étapes de l'édition d'un ouvrage ?
Tout commence par la sélection des manuscrits par le comité de lecture et l'éditeur. L'assitant d'édition prend ensuite le relais pour son travail de préparation de copie  (relecture, réécriture, correction). Dans le meilleur des cas, il y a un correcteur et plusieurs allers et retours ont lieu pour arriver à une copie propre,  prête à être maquettée. Le graphiste/maquettiste coule le texte dans la maquette,  fait plusieurs propositions de couvertures à l'éditeur. Le fichier final (après avoir reçu le BAT, bon à tirer, peut être envoyé chez l'imprimeur). En parallèle, l'éditeur annonce la prochaine sortie de l'ouvrage aux commerciaux (sauf dans les très petites maisons) qui seront chargés d'annoncer la sortie aux libraires.

3) Quels genres de livres éditez-vous ? (Dans les maisons d'édition où tu as travaillé).
Syros : de la jeunesse, Nathan : livres parascolaires (dans mon service).
Les petits matins : littérature, sciences humaines, essais.
Ecole pratique des hautes études : sciences humaines.
Le Manuscrit : littérature,  sciences humaines,  essais.

4) Quels rapports entretenez-vous avec les auteurs, les traducteurs, les libraires ?
Un lien très proche. Il faut accompagner l'auteur de A à Z pour l'aider à "accoucher" de son livre. Les traducteurs ne sont pas assez mis en valeur mais tiennent une place de premier choix dans la réussite d'un ouvrage. Quant aux libraires,  c'est par eux que le livre touche les lecteurs, grâce à leur amour du métier.

5) Quels sont les critères de choix d'un manuscrit ?
Cela peut être très subjectif. Le sujet, la qualité de l'écriture, la renommée d'un auteur…

6) Quel est le travail de relecture, de correction et de réécriturre effectué sur les textes afin de les rendre plus lisibles sans sacrifier au sens ?
Cela dépend vraiment du manuscrit original. Il arrive qu'un texte soit très bien préparé par son auteur, que l'écriture soit fluide… Il arrive aussi parfois qu'un important travail de réécriture soit nécessaire,  en accord avec l'auteur,  pour la bonne lisibilité du texte par les lecteurs. Dans tous les cas,  il est indispensable de corriger le manuscrit. Malheureusement, il y a de moins en moins de correcteurs dans les maisons d'édition ; ce qui est dramatique.

7) Quelles sont,  selon toi,  les qualités d'un bon éditeur ?
Un bon éditeur doit à la fois avoir une bonne connaissance du secteur et des tendances, avoir un bon relationnel avec ses auteurs, maîtriser le budget de sa maison et savoir travailler en équipe.

8) Que penses-tu du livre numérique, représente-t-il un danger ?
Je ne pense pas que le livre numérique représente un danger. Les ventes n'ont toujours pas explosé, le livre papier a encore de beaux jours devant lui !

vendredi 4 janvier 2013

Entretien avec l'éditeur Laurent Tranier (« Toute Latitude »)


Laurent Tranier et sa maison d'édition « Toute Latitude »  ont été présentés précédemment sur le blog.

1- Nancy Benazeth. Comment êtes-vous devenu éditeur et comment est née votre  maison d'édition ?
Laurent Tranier. Je suis entré dans la vie professionnelle au moment de la bulle Internet, en 2001, dans ce que l'on appelait alors une « start-up » (entreprise de nouvelle technologie à fort potentiel),  spécialisée dans le contenu culturel pour Internet. Au moment de l'éclatement de cette bulle Internet, chacun s'est rendu compte qu'Internet n'était pas un Eldorado, et l'activité de la société dans laquelle je me trouvais s'est diversifiée vers la « vieille économie ». Nous avons créé une collection de livres de divertissement culturel à vocation encyclopédique et c'est moi qui m'en suis occupé. J'ai appris ce métier sur le tas, même si j'ai toujours eu un intérêt pour ce secteur et si ma formation (Sciences-Po, Droit, Lettres) n'en était pas éloignée. Quand j'ai quitté cette société,  j'ai créé une maison d'édition, en 2005 : les Editions Toute Latitude.

2- N. B. Quels sont, selon vous, les avantages et les inconvénients de ce métier ?
L. T. Question difficile… Ce métier peut recouvrir des réalités très différentes suivant le secteur dans lequel on l'exerce (édition professionnelle, littérature, jeunesse, références, etc.) et la taille de la structure dans laquelle on l'exerce. En général, un des grands intérêts est la polyvalence dont on doit faire preuve entre compétences éditoriales (la langue, la maquette, la fabrication, etc.),  commerciales, de gestion et de communication. Un « inconvénient » est la conjoncture économique dans laquelle évolue l'édition. Mais cela oblige à être créatif,  à faire évoluer l'offre et à intégrer les nouveaux usages des lecteurs et les nouvelles technologies.

3- N. B. Qu'est-ce qui motive votre choix de publier des ouvrages d'Amérique Latine ?
L. T. Les Editions Toute Latitude publient dans plusieurs domaines : l'Amérique latine et les livres de région sont les principaux. Le choix s'est porté sur l'Amérique latine, dès la création, en partant du constat que l'offre était relativement faible en librairie sur cette aire culturelle, et qu'il y avait donc une niche à explorer avec des textes de qualité accessibles à une nouvelle maison d'édition. C'était aussi un intérêt personnel. Le succès de ce domaine en librairie a confirmé que c'était un bon choix.

4- N. B. Quels sont vos critères de sélection d'une œuvre ?
L. T. Restons dans le domaine de l'Amérique latine : nous avons défini 4 collections, assez précisément (Pays latino, Roman latino, Esprit latino et Regard latino). Nous avons 2 sources de textes : je sollicite certains auteurs,  identifiés selon leurs compétences, pour qu'ils rédigent un texte correspondant à une collection,  et nous recevons aussi des manuscrits par courrier. Il y a, pour le choix définitif, 2 conditions : le potentiel commercial et la qualité. Le sujet doit être large,  fédérateur,  accessible et, si-possible, susceptible de provoquer des partenariats autour du livre (promotion ou achats). La promesse de Toute Latitude, c'est « qualité et plaisir ». Quand tous les critères sont réunis, ce qui est rare, nous pouvons publier.

5- N. B. Quel est le premier livre que vous avez édité et qu'en pensez-vous aujourd'hui ?
L. T. Très bonne question… Au départ, nous avons publié simultanément 2 livres, aux destins très différents : Prenez mon cœur, un roman dans la collection « Intrigues » écrit par un auteur français reconnu, accompagné d'un partenariat original avec une maison de disques qui a publié « la BO du roman ». Nous avons eu du mal à percer… L'autre livre, Mexique. Entre l'abîme et le sublime, a lancé la collection Pays latino. Il est devenu une référence sur ce pays !

6- N. B. Comment envisagez-vous l'évolution de "toute latitude" ?
L. T. Après avoir beaucoup exploré (polar, documents, etc.), Toute Latitude est à présent identifié dans le domaine latino, et dans le domaine régional, avec la marque « Terres d'excellence ». Ces 2 domaines ont un important potentiel de développement. Et nous allons aussi explorer prochainement le domaine jeunesse.

7- N. B. Quels rapports entretenez-vous avec les auteurs ?
L. T. Des rapports de proximité. Nous travaillons étroitement ensemble, sur la préparation du livre comme sur la promotion.

8- N. B. Comment travaillez-vous avec les traducteurs ?
L. T. La traduction représente un coût important dans le budget du livre. On peut aussi avoir des aides. Le rapport doit là aussi être très proche et le professionnalisme est indispensable.

9- N. B. Quel(s) conseil(s) donneriez-vous à un(e) traducteur(trice) qui commence sa carrière et qui souhaiterait travailler avec une maison d'édition ?
L. T. A ma connaissance,  le métier de traducteur s'exerce encore très largement en free-lance. Pour de la traduction littéraire, il est indispensable,  je crois,  que le traducteur ait une connaissance pointue de l'aire linguistique depuis laquelle il traduit vers le français. Qu'il surveille de très prêt la création dans cette langue, qu'il connaisse aussi parfaitement les goûts du public français et qu'il puisse être force de proposition auprès d'un éditeur français, en pensant à tous les paramètres : goûts du public,  qualité du texte,  potentiel de l'auteur,  coûts (achat des droits et traduction). Il doit aussi parfaitement connaître les éditeurs francophones susceptibles de publier ces auteurs. Il y a je pense un intérêt fort à connaître personnellement des auteurs,  à être proche d'eux, voire à « miser » sur eux, mais aussi à connaître les agents, pour savoir décrire le travail de tel ou tel auteur. Il faut enfin s'investir, proposer aux éditeurs des traductions ou des extraits de traduction afin de prouver la pertinence de ce que l'on propose. Traduire de la littérature générale est un difficile mais beau métier !

mercredi 12 décembre 2012

Entrevista con Ulises Ramos, editor en Artemisa Ediciones (Valencia) – par Nadia Salif

1) Nadia Salif. ¿Qué camino siguió Usted para convertirse en editor?
Ulises Ramos. La literatura fue siempre una de mis grandes pasiones pero dedicarme profesionalmente al mundo de la edición fue casi una casualidad. En 2001 comencé a trabajar para una editorial y al cabo de un año decidí que quería hacer las cosas a mi manera. Así nació Artemisa Ediciones.

2) N. S. ¿Podría presentarnos su editorial, Artemisa Ediciones?  ¿Cual es su política editorial? ¿Qué tipo de libro publica?
U. R. Artemisa es una editorial pequeña, una empresa familiar. Publicamos sólo aquello que nos gusta, en particular clásicos de la literatura, aunque también damos oportunidad a narradores y poetas actuales. Cuidamos con mimo todos los aspectos de cada libro.

3) N. S. ¿Cuántas personas trabajan en su editorial? ¿Qué papel desempeña cada uno de ellos? ¿Cuales son las etapas en la producción de un libro?
U. R. En la editorial trabajamos sólo dos personas, mi compañera Marian Montesdeoca y yo. Nosotros llevamos adelante todos los procesos de la edición, desde la selección de originales hasta las campañas de promoción, pasando por el diseño, la maquetación y las correcciones. Esta forma artesanal de trabajar favorece la coherencia de nuestra línea editorial. Nos gusta controlar el proceso completo de producción de cada libro.

4) N. S. ¿Qué le gusta más de su trabajo?
U. R. Lo que más me emociona es el hallazgo de un buen texto que publicar.

5) N. S. ¿Cual es el primer libro que ha publicado?
U. R. Nuestros inicios fueron muy modestos, de modo que lo primero que hicimos al fundar la editorial fue publicar textos propios, El libro de Julia, de Marian Montesdeoca y mi obra Con cierto cuento.

6) N. S. ¿Cómo busca a sus autores? ¿Usted les busca o son ellos quienes contactan con Usted?
U. R. Como la mayor parte de lo que publicamos son textos clásicos, realizamos una labor de investigación continua en busca de obras inéditas en español o descatalogadas. En cuanto a los autores de hoy, casi siempre nos los hemos ido encontrando por el camino,  nos gusta su obra y les proponemos publicar con nosotros. En muy pocas ocasiones hemos publicado textos que nos enviaran de forma anónima.

7) N. S. ¿Cuántos manuscritos recibe al año y cuántos libros publica? ¿Cuales son sus criterios para elegir un manuscrito?
U. R. Recibimos cientos de manuscritos al año a pesar de ser una editorial pequeña. Al principio los leíamos todos pero ya resulta imposible, tendríamos que dedicar todo nuestro tiempo sólo a leer lo que nos llega. Aunque parezca una barbaridad, el primer filtro que pasa cualquier manuscrito es el análisis de la carta de presentación que casi siempre lo acompaña. Si la presentación que hace el propio autor de su obra no está exquisitamente redactada ni resulta interesante,  ni siquiera ojeamos el manuscrito. Sé que este procedimiento puede resultar injusto pero le aseguro que es fiable. De resto, los criterios para elegir un manuscrito no dejan de estar relacionados con nuestros gustos personales, aunque buscamos siempre un excelente dominio del lenguaje, originalidad,  profundidad…

8) N. S. ¿Cuales son sus relaciones con los autores?
U. R. Mi relación con los escritores es diferente en cada caso. Algunos de los autores que hemos publicado se han convertido en amigos para toda la vida, otros, en cambio, terminaron siendo enemigos irreconciliables. La relación entre autor y editor es compleja,  plagada de desconfianzas iniciales, de acuerdos y desacuerdos. Como editor procuro conducirme con delicadeza porque sé que cualquier crítica a una obra es tomada como un ataque personal por parte de la mayoría de los escritores.

9) N. S. ¿Publica traducciones? ¿Cuales son sus relaciones con los traductores?
U. R. En efecto, publicamos muchas traducciones. En mi opinión,  la labor de traducción está infravalorada en España, se le ha prestado poca atención. Me resulta casi ofensivo ver obras excelentes publicadas en traducciones horrendas,  un hecho muy común en el mundo editorial,  al menos en España. No hace mucho compré Moby Dick,  de H. Melville, en una edición de bolsillo de una gran editorial española. La traducción era tan mala y tan llena de errores y erratas que tuve que abandonar su lectura. Estas cosas pasan cuando se da más importancia a hacer un buen negocio que a hacer un buen libro.

10) N. S. ¿A veces tiene Usted que sugerir correcciones a los manuscritos que recibe? ¿Cómo lo hace?
U. R. A menudo. Esa es una de las funciones primordiales del editor. Siempre hay que hacerlo con sumo cuidado, ofreciendo todos los argumentos posibles y atendiendo a los del autor.

11) N. S. ¿Qué opina del libro digital? ¿Piensa que va a sustituir al libro tradicional?
U. R. Para mí, el libro digital tiene sentido cuando se dan determinadas circunstancias, por necesidades de desplazamiento o almacenaje. De resto, creo que no aporta nada nuevo a la lectura, no la mejora ni la facilita. Puede ser una buena opción si se trata de un libro de texto, de cocina o de autoayuda, pero no me veo leyendo a Dickens en formato digital, no aprecio en ello ninguna ventaja. Como a muchos lectores, me gusta sentir el libro entre mis manos, su olor, su tacto... Quizá el libro electrónico sustituya algún día al libro tradicional pero creo que eso no lo veremos en muchos años.

12) N. S. ¿Cómo ve el futuro de su editorial? ¿Cuales son sus planes?
U. R. El futuro de mi editorial es una incógnita. No sé si lograremos atravesar indemnes esta época de crisis. Por ahora hemos optado por reducir el número anual de publicaciones y esperar a ver cómo va todo. De cualquier manera, lo importante es que siga habiendo lectores que aprecien la literatura de calidad y el gozo que produce una buena obra. Lo demás, como mi propia labor de editor, es pasajero.

jeudi 18 août 2011

Faut-il réhabiliter l'édition à compte d'auteur ?

(Entretien avec Devis Ravel, directeur littéraire aux Éditions de La Compagnie Littéraire, réalisé par Julie Sanchez)

1) Bonjour Denis, pouvez-vous vous présenter ? Comment êtes-vous devenu éditeur ?
Ancien publicitaire, je suis venu à l’édition uniquement par passion. Au départ, dans les années 90, j’ai commencé à écrire. Après avoir observé le fonctionnement des maisons d’édition traditionnelles, j’ai voulu publier mes livres moi-même, de façon à avoir une réelle existence en tant qu’auteur.
Je les trouvais trop élitistes, avec beaucoup d’a priori, ées d’une certaine créativité, manquant de fraîcheur. Je me définis comme un adepte de la mouvance romantique et mes lectures ont été influencées par le XIXe(Poe, Maupassant, Nerval, Mérimée, Gautier…).

2) Au sein de La Compagnie Littéraire, quels sont vos collaborateurs ?
J’ai fondé officiellement La Compagnie Littéraire en avril 2004 (la maison existait depuis 2000 mais était hébergée par une autre société) avec deux amis :
Monique Rault, qui est correctrice et Bernard Rathaux qui s’occupe du département édition (mise en page, normes typographiques…). Je travaille également avec Évelyne Leduc qui gère l’organisation et la comptabilité.
Un graphiste, Stéphane Duveau, fait les couvertures.

3) Quel était votre objectif lors de la fondation de La Compagnie Littéraire ?
Je souhaitais que chaque auteur puisse s’exprimer et publier : un roman, un essai, un recueil de poèmes, un livre pour enfants ou encore une autobiographie ou un témoignage. Notre maison est donc généraliste et notre catalogue est très varié. (Annexe 1).
Je considère que l’expression écrite est la forme la plus aboutie de l’intelligence humaine car elle mélange culture, créativité, psychologie, analyse, introspection, philosophie et expression littéraire.
Je voulais réhabiliter le compte d’auteur qui, pratiqué avec une certaine éthique, est une discipline tout à fait respectable.

4) Cet objectif a-t-il changé depuis ?
Aujourd’hui, je suis un peu moins candide et c’est déjà dommage. La pureté est ce qui permet d’avancer sur des voies durables et de construire tout en permettant de se réaliser. Avec le développement, je suis tenu de raisonner en chef d’entreprise et forcément, mes objectifs se diluent un peu.

5) Votre investissement dans La Compagnie Littéraire a-t-il changé depuis 2004 ?
Aujourd’hui, la vie en entreprise est dure. Il faut combattre au quotidien et chaque jour est une reconstruction.
Mon métier reste celui du petit éditeur et j’en suis parfaitement conscient. Les marges sont infimes, le don de soi est permanent et il est nécessaire de mettre beaucoup de passion dans ce travail. En même temps, la somme de connaissances qu’il faut avoir est assez considérable et cet élément est très enrichissant. (Citons entre autres : capacité d’évaluation d’un écrit, sens relationnel, maîtrise de la langue, de la typographie, connaissances graphiques, de l’impression, maîtrise des techniques du net, de la vente…).

6) Parlez-nous de votre philosophie…
Ma philosophie est articulée autour de la phrase d’Anaïs Nin : « Nous devons protéger les écrivains minoritaires, parce qu’ils sont les chercheurs de la littérature, ils la gardent en vie ».
Encore aujourd’hui, je pense que cette femme avait raison et qu’elle était, dans ce domaine, probablement une visionnaire.

7) Si vous étiez éditeur à compte d’éditeur, votre philosophie serait-elle différente ?
Non, car ce serait me renier. Dans la vie, il ne faut jamais renoncer à ses idéaux.

8) Quelle est votre politique éditoriale actuelle ?
Publier une œuvre qui se tienne, qui soit lisible et qui permette à l’auteur de se réaliser.

9) Lorsque vous choisissez de publier un livre, quelles sont vos motivations ?
Autant que faire se peut, publier un beau livre dont je puisse être fier tant dans le contenu que dans l’esthétique. Un livre qui procurera à l’auteur satisfaction et fierté.

10) Combien de livres vendez-vous par an environ ?
Nous publions environ 4 à 5 livres par mois. Ceux-ci sont imprimés à 300 exemplaires dans la plupart des cas (150 environ pour la poésie) et ça peut aller jusqu’à 500. Le nombre d’exemplaires varie aussi selon la demande de l’auteur. Certains, qui ont écrit une autobiographie, peuvent n’en demander que 30. Cela représente finalement peu de livres.
Nous en vendons 60 à 80 par mois en moyenne (cette année, les chiffres étaient de 115 en janvier, 50 en février et 190 en mars).

11) Avez-vous des diffuseurs ? Comment se passe la vente des ouvrages que vous publiez ?
L’auteur est son propre diffuseur.
Lorsque le livre est publié, l’auteur en reçoit la majeure partie (environ 250 sur 300). Nous lui fournissons des bons de souscription et il vend lui-même ses livres. (Annexe 2).
Dans ce cas-là, l’auteur touche la totalité du prix du livre.
Sur les livres que nous gardons (50 sur 300 pour cet exemple), nous en vendons à des particuliers qui les ont vus sur notre site (http://compagnie-littéraire.com) ainsi qu’à des libraires.
Tous les livres que nous publions sont disponibles sur des bases de données professionnelles du livre (Fnac.com, electre.fr, dilicom.com, amazon.fr, alapage.com, passiondulivre.com, decitre.fr, evene.fr, titelive.com, aligastore.com, passagedulivre.com, lechoixdeslibraires.com).
Lorsque le livre n’est pas vendu directement par l’auteur, celui-ci touche 30% du prix du livre H.T (contre 10% dans une maison à compte d’éditeur. Il faut tout de même que la vente lui permette d’amortir les coûts de départ, ce qu’il a investi). L’organisme qui a vendu touche également 30% et La Compagnie Littéraire, ce qui reste.
Nous souhaitons développer la vente en ligne (avec paiement sécurisé) pour augmenter nos ventes en quantité ainsi qu’en autonomie (car on supprime alors les intermédiaires).
Ceci serait également bénéfique pour notre image.

12) Publiez-vous des traductions ?
Oui. Nous publions quelques livres traduits de langues étrangères (russe, anglais, espagnol) vers le français.

13) Quel est votre rapport avec les traducteurs ?
Je n’en ai pas, ou peu. Je laisse l’auteur travailler avec le traducteur qu’il a choisi.
J’ai aussi eu un cas particulier. Un homme a traduit un auteur russe décédé et est venu nous voir pour publier cet ouvrage.

14) Quels sont, pour vous, les critères qui font qu’un manuscrit a un bon potentiel ?
La véracité du ton. Selon le thème abordé, on n’attend forcément pas la même chose de chaque auteur. Il y a différents niveaux dans l’écriture. Nous tenons à respecter un auteur, même si son histoire ne dépassera pas le cadre familial. Le témoignage n’en restera pas moins un regard sur la vie, sur une époque.

15) Concernant les stagiaires, que pouvez-vous dire de leur travail auprès de vous ?
C’est un partage. Il y a pas mal de choses différentes et variées à faire et je n’hésite pas à déléguer selon les capacités de chaque stagiaire.
Le stage permet de mettre le pied à l’étrier, de vivre en entreprise et de toucher à des postes qui seraient inaccessibles pour un jeune dans de grosses entreprises.
De mon côté, en échange, je forme beaucoup, je parle énormément avec les stagiaires, les impliquant dans le quotidien de l’entreprise.

16) Pensez-vous qu’ils réalisent des stages satisfaisants ? Le temps consacré à la formation du stagiaire est-il satisfaisant ?
Pour ma part, j’ai constaté que dans la plupart des cas, les stagiaires étaient satisfaits de leur stage. Ceux-ci permettent d’établir des contacts professionnels dans le cadre du travail et, de spectateurs, les stagiaires deviennent acteurs. C’est, je pense, le point le plus important durant le stage : passer de la théorie à la pratique.
Pour moi, à la fin du stage, ils doivent avoir gagné en assurance, en confiance en eux.

17) Que faites-vous en ce sens ?
Je parle beaucoup, j’explique, j’informe et autant que possible, je forme.

18) Estimez-vous, à titre personnel, que pour l’instant, l’évolution de La Compagnie Littéraire est satisfaisante ou, du moins, à la hauteur de vos espérances ?
Non, étant donné que j’ai démarré cette activité relativement tard, vers l’âge de cinquante-cinq ans. Je m’étais donné peu de temps pour développer la société.
Aujourd’hui, je constate combien ce challenge était ambitieux.
J’ai obtenu un positionnement sur ce petit marché, gagné dans certains cas le respect des auteurs, mais la société est loin d’être à la hauteur de l’ambition que j’avais placée en elle.

19) Avez-vous des regrets ou des déceptions à ce sujet ?
Avant de parler de regrets, je souhaite parler de satisfactions.
Le compte d’auteur est le parfait reflet d’une société où l’on retrouve la totalité de ses couches. On passe alternativement du médecin à l’ingénieur, de la retraitée à la mère de famille, du capitaine de police au truand, de la prostituée à son client, du scientifique à l’informaticien, du prêtre au lycéen…
C’est, je dois le dire, ce brassage qui m’a souvent donné la force de continuer.
En même temps, pour chaque auteur, la part de rêve ou de fantasme est telle, que l’on ne peut pas la laisser se développer et que notre rôle est de la pondérer sans la briser complètement.
Au rang des déceptions, je mettrais la fatuité de certains auteurs, leur côté irréaliste.
On a parfois l’impression que derrière une publication d’un livre, il y a des rêves de gloire, d’argent et de célébrité.
Peu d’auteurs sont en réalité des écrivains potentiels réels qui écrivent en faisant jaillir une source intérieure.
C’est peut-être à ce niveau que se situe ma déception.

20) Comment voyez-vous l’évolution de La Compagnie Littéraire dans les mois et années à venir ?
En ce moment, nous sommes en train de réactualiser totalement notre site. Nous souhaiterions être plus visibles et nous travaillons en ce sens.
Pour la fin de l’année 2011, nous avons prévu de développer le paiement sécurisé en ligne (voir question 11 sur la diffusion) ainsi que la filière numérique. Ce marché se développe et nous avons déjà quelques demandes pour certains ouvrages. Les livres numériques seront proposés à moitié prix, ce que pourront apprécier un grand nombre de lecteurs.
J’aimerais également développer les livres audio et, pourquoi pas, créer une partie à compte d’éditeur. Ces deux derniers projets sont encore un peu flous, mais j’y crois.

samedi 4 décembre 2010

Entretien (téléphonique) avec François Collet, éditeur (éditions Rouge Inside)", réalisé par Auréba Sadouni

1) Qu’est-ce qui vous a poussé à devenir éditeur ? Qu’est-ce qui vous plait le plus dans votre métier ?
Je viens de la fac de lettres, je suis en thèse, c’est donc d’abord un intérêt pour la littérature. Je voulais trouver un métier dans ce milieu-là. Ce qui est intéressant dans le métier d’éditeur, c’est que c’est à mi-chemin entre la partie artistique et ce qui est de l’ordre de l’entreprise. J’aime ce travail d’intermédiaire, de médiateur, de passeur. La partie la plus importante de mon métier, celle que je préfère en tout cas, c’est la relecture de traduction, les échanges avec le traducteur, le travail sur la langue. J’aime aussi l’idée de construire des projets éditoriaux.

2) Pourriez-vous nous présenter votre maison d’édition ?
C’est une jeune maison d’édition, une toute petite structure située en province, en Rhône-Alpes. Nous n’avons d’ailleurs pas vocation de devenir une grande entreprise. Ça permet de faire des projets qui sortent plus de l’ordinaire. On s’intéresse d’abord à la littérature étrangère, car on a une passion pour la traduction. On choisit souvent des textes qui posent des problèmes de traduction. On a beaucoup de choses du bassin méditerranéen, un peu par affinité personnelle. Les trois prochains livres se passent autour de Tanger, par exemple. À priori, je ne ferais pas de la littérature de l’Europe de l’Est, par exemple, car c’est un univers que je ne connais pas, culturellement, et dont presque toutes les langues me sont inaccessibles, mais on aura probablement de la littérature anglo-saxonne. En ce qui concerne le style d’écriture, on travaille sur des livres qui sont très différents, à la fois un texte égyptien très lyrique et par ailleurs un texte d’un auteur guatémaltèque dont l’écriture est plus d’avant-garde. On aime qu’il y ait une écriture singulière, que les textes se trouvent une langue propre.

3) Quel a été le premier roman que vous avez publié ?
La chienne de vie de Juanita Narboni de Ángel Vázquez. On a volontairement mis celui-ci en premier. C’est presque un manifeste : une structure romanesque, une histoire, mais en même temps une expérience formelle, avec une langue très singulière, hybride, très riche, et donc de nombreux enjeux de traduction. C’est sur ce type de textes très singuliers que nous pouvons nous démarquer.

4) Est-ce le traducteur qui vous a proposé ce texte ?
C’est moi qui suis allé vers le traducteur. Je suis assez familier de la ville de Tanger, et c’est un texte mythique, là-bas, et un peu légendaire en même temps parce que peu de gens le lisaient encore, en fait. Je me suis renseigné, j’ai cherché ce texte. Via une libraire historique, Rachel Mouyal, de la Librairie des Colonnes, qui est une librairie mythique du Tanger international, où l’on croisait Genet, Becket, Bowles ou la Beat Generation, j’ai été aiguillé vers Selim Cherief. Il avait commencé à le traduire, mais s’était arrêté en chemin parce qu’il n’avait pas de contacts dans le milieu éditorial. Ce qui est intéressant, c’est qu’il a connu Vázquez. Ce qu’il m’a envoyé, en premier, c’est une dédicace où Vázquez lui disait à peu près ceci (il parlait quatre ou cinq langues) : « En espérant qu’un jour, tu me le feras lire en français. Il n’y a que de vieux tangérois comme nous qui pouvons y arriver» Pour traduire ce livre, il fallait connaître le contexte très particulier du Tanger international de l’époque. La langue parlée dans ce roman est un espagnol populaire, très imagé et surtout, c’est une sorte de méli-mélo, un mélange de castillan populaire, de français et d’arabe. Il y a de la darija, un arabe dialectal marocain et la « yaketía », une variante du « ladino », qui était parlé par les séfarades expulsés d’Espagne vers le XVème siècle. C’est très exotique. Il fallait trouver quelqu’un qui puisse comprendre ça.

5) Recevez-vous souvent des propositions de traductions de romans écrits en espagnol ?
Pas beaucoup. Pas assez. Malheureusement, on est inondé de textes français. Plus de 90% de choses qu’aucun éditeur n’envisagerait de publier. Les gens ne font pas l’effort de voir ce qu’on publie sur le site, la ligne éditorial, le catalogue ; on ne peut pas leur en vouloir, mais des fois, c’est un peu énervant, je ne comprends pas qu’on nous envoie de l’héroïc fantasy ou des livres de jardinage, par exemple, et j’exagère à peine... J’aimerais recevoir plus de traductions de l’espagnol, je suis très preneur. On aimerait bien aussi recevoir des projets un peu construits. Au lieu du mail « Bonjour, ci-joint le texte », au moins une petite présentation du livre, du contexte, c’est mieux pour tout le monde, parce que sinon, on ne peut pas faire des recherches sur tout, à chaque fois. On reçoit beaucoup de C.V de traducteurs. Ça, ça ne m’intéresse pas, parce qu’on est intéressé par des projets, pas par des traducteurs en soi, le côté un peu « mercenaire » ; je crois qu’un traducteur de l’espagnol, par exemple, doit pouvoir se tenir au courant un minimum de l’actualité littéraire en Espagne ou en Amérique latine, et proposer des choses. Ça change un peu, avec les masters de traduction littéraire, ça donne des gens un peu plus professionnels. On a travaillé sur une publication avec une jeune fille qui vient de sortir d’un master professionnel. Elle avait construit un dossier, simple mais bien documenté, et ça nous a séduits ; en tout cas c’est toujours bon signe quand le propos est un peu argumenté. Ils ont plus conscience des réalités techniques comme par exemple, du fait qu’il est plus compliqué, plus cher, de publier un livre de 2000 pages, ou que la question des droits peut être un problème etc.

6) Comment sont vos relations avec les traducteurs ?
On a des relations très fortes. On est très proches, évidemment.

7) Vous arrive-t-il d’apporter ou de suggérer des corrections aux manuscrits que l’on vous propose ? Comment cela se passe-t-il ?
J’ai été formé à l’école « interventionniste ». J’apporte beaucoup de corrections. Comme on est une petite structure, on a plus le temps de relire ; on essaie de ne rien laisser passer. J’essaie toujours d’expliquer ça quand on a des stagiaires venant de la traduction : il faut qu’ils aient conscience que l’éditeur et le traducteur ont des intérêts parfois divergents. Le traducteur est du côté du respect du texte originel, et l’éditeur se soucie d’abord de la qualité et de l’intérêt du texte d’arrivée, en l’occurrence le français, et de cette confrontation, on doit essayer de tirer le meilleur. Si ça impose de retoucher, on le fait. Il n’y a pratiquement pas une phrase où je n’interviens pas. Mais on peut beaucoup retoucher sans rien enlever d’essentiel, et même, souvent, plus on retravaille une phrase, un paragraphe, moins l’intervention est sensible. Ça peut être reponctuer un peu, pour les langues comme l’arabe où l’on est souvent face à des phrases extrêmement longues, déplacer des virgules, inverser le sens de deux propositions, trouver un adjectif plus précis etc etc Par contre, on ne coupe quasiment jamais, sauf cas vraiment exceptionnel, avec l’arabe encore une fois, où l’on peut trouver plus facilement des répétitions, de l’emphase, mais toujours en accord avec le traducteur et si possible avec l’auteur. Il y a toujours des choses qui « passent » mieux dans une langue que dans une autre, et ça suppose donc que nous soyons assez souples.

8) Comment avez-vous travaillé avec Selim Cherief ?
Il m’envoie une première traduction (son premier jet). Je lui donne quelques indications de base : « Tel chapitre, ça ne marche pas bien, question de rythme. Dans tel chapitre, il y a trois pages de passé simple…». Il renvoie une deuxième version. Je fais mon travail en laissant apparaître ce que j’ai fait. Puis on travaille ensemble jusqu’à ce qu’on arrive à un texte final, en tranchant les incertitudes en commun, puis il y a une dernière phase « lissage », qui est plus le travail d’un correcteur que d’un éditeur, d’ailleurs, pour les fautes, les incorrections, quelques points grammaticaux problématiques et les dernières lourdeurs.
La traductrice de l’italien, Lucie Moreno, avec qui on va publier en novembre un nouveau Piumini, a vu qu’on intervenait énormément et elle est très contente de l’arrivée. Un deuxième regard est intéressant, parce qu’on « s’aveugle » au texte avec le temps, et il peut arriver que j’aie immédiatement une idée pour un problème sur lequel elle séchait depuis longtemps, parce que j’apporte un œil neuf. Généralement, ça se passe plutôt bien. Un traducteur de l’arménien avec qui j’ai travaillé il y a longtemps, avant rouge inside, avait l’impression qu’on intervenait trop, qu’on remettait en cause tous ses choix, mais je crois que ce n’est vraiment pas comme ça qu’il faut le voir. Et à la fin, il était content. Sa traduction a même eu un prix.

9) Combien de personnes travaillent dans votre maison d’édition ? Quels sont les rôles de chacun ? Quelles sont les différentes étapes pour produire un livre prêt à être diffusé en librairie ?
Je ne suis pas tout seul mais je suis le pivot. J’ai deux associés, dont mon frère. Il travaille dans le conseil et peut donc m’aider à monter des projets. Il y a des graphistes et des correcteurs. C’est quand même un travail d’équipe. On est trois ou quatre : moi à plein temps, les autres, de façon plus ponctuelle. Moi, mon rôle, c’est un rôle décisionnel. Je m’occupe du « management » d’équipe, mais j’ai le dernier mot, notamment sur les choix littéraires ou commerciaux.
Les étapes :
D’abord, la recherche, le choix. Il s’agit de trouver un projet, qui va le traduire. Ensuite, il faut voir si c’est faisable techniquement (combien ça coûte en termes de fabrication, mais aussi savoir si les droits sont accessibles). Puis c’est la traduction, puis la relecture. En même temps, on commence à réfléchir à la diffusion. La diffusion, c’est la partie proprement commerciale : la rencontres avec les libraires, susciter l’achat, ainsi que la promotion dans la presse. On a commencé en s’auto-diffusant, mais on vient de signer avec un diffuseur-distributeur (Pollen). C’est une nouvelle étape, parce que l’autodiffusion, qui a des avantages au départ, a vite des limites, et puis la tournée des libraires me prenait trop de temps, même si nous avions un distributeur (pour la partie technique).

10) Êtes-vous souvent en déplacement pour votre travail ?
Énormément. Parce que j’avais aussi la partie commerciale. Maintenant, ça va être différent, j’imagine. Sinon, il y a les salons du livre, les rencontres, les colloques…

11) Comment voyez-vous l’avenir de votre maison d’édition ? Quels sont vos projets ?
J’aimerais bien le savoir. Le marché du livre n’est pas florissant, en ce moment, du moins pour la littérature proprement dite, mais je reste confiant. On a des livres intéressants, on fait un travail spécifique, de niche pour ainsi dire, il y aura toujours une place pour nous. Et comme tout le monde, je m’interroge sur les évolutions liées au numérique, aux tablettes, par exemple, mais aussi à la diffusion par internet, savoir à quelle point cela nous affectera. En soi, je n’ai rien contre, de fait, je lis beaucoup plus sur écran qu’autre chose, d’ailleurs, mais pour le loisir, je pense que le livre garde des qualités en terme de médium (sans parler des amoureux du papier, de l’odeur etc. ce qui m’intéresse moins personnellement...)
En ce qui concerne les projets pour l’année 2011 : on aura deux publications en mars dont le prochain d’Ángel Vázquez, une en mai et deux en novembre. Et déjà de nombreux projets à plus long terme.

http://www.rouge-inside.com/index2.html